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miércoles, 7 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
domingo, 4 de agosto de 2013
Vigencia y Legado de 3 medidas de salud de las “Primeras 40 medidas” del Gobierno del Presidente Allende.
Columna publicada en
el Desconcierto, n° 12 de julio del 2013,
Soledad
Barría
Junio
2013.
Tres medidas de
salud de las “Primeras 40 medidas” del Gobierno del Presidente Allende se
encuentran plenamente vigentes y han tenido continuidad desde que se iniciaran
en su gobierno. Estas tres primeras medidas de salud, relativas a la
alimentación de escolares, el acceso a leche para todos los niños y la
presencia de consultorios en los diferentes barrios, se suman a otras medidas
de bienestar social y económico como el acceso a agua potable, luz, vivienda,
empleo, que en conjunto apuntan a mejorar las condiciones de vida de los y las
chilenas y que tendrán una muy importante repercusión en los indicadores
sanitarios de nuestro país.
La medida número 14, pretendía
dar mejor alimentación para el niño, otorgando desayuno a los escolares de enseñanza básica y
almuerzo a aquellos niños que lo necesitaran. Esta función fue implementada y asumida por la
Junta de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB) que desde mediados de los 60
entregaba diversas ayudas económicas a los estudiantes, así como alimentación
en determinados casos. Durante el Gobierno de Allende se incrementan
fuertemente las raciones entregadas, buscando que cada niño pudiera estudiar en
mejores condiciones al acceder a alimentación. De acuerdo a una recopilación de
datos de Cox y Jara[1],
durante ese período se incrementaron las raciones de desayuno hasta 1,5
millones en el año 1972, cuando la matrícula en básica alcanzaba algo más de 2
millones de niños[2]. Durante la dictadura se redujeron
considerablemente llegando a menos de 500.000 raciones diarias en el año 1988.
Lo mismo sucedió con los almuerzos: el
año 1972 se entregaron más de 715.000 diarios y en 1988, pese al aumento de
matrícula en media, se disminuyeron a menos de 500.000.
Con la llegada
de la democracia en 1990, se reimpulsa esta importante política pública, se
incrementan fuertemente los recursos de alimentación de la Junaeb, los
beneficiarios de alimentación completa, incluyendo los períodos de vacaciones,
llegan prácticamente a los dos millones[3]
y se diversifican los servicios, desde la educación preescolar: 215.260
raciones el 2010, 1.249.014 en la
Básica, hasta las becas de alimentación universitaria.
El año 2002, el
programa Mundial de Alimentos (PMA), de Naciones Unidas, reconoce al Programa
de Alimentación Escolar como uno de los cinco mejores en el mundo y solicita a
Chile ser socio fundador de la Red Latinoamericana de Alimentación Escolar.
Esta Red comienza a operar en marzo del 2004.
Así, la adecuada
alimentación de los escolares chilenos, soñada por Allende y plasmada en la
medida 14 no sólo perdura hasta hoy en nuestro país sino hace escuela en muchos
otros países.
La medida número 15 quizás
ha sido una de las más emblemáticas del Gobierno del Presidente Allende: el medio litro de leche. La promesa
planteada establecía como derecho del niño y niña chilena el acceso a leche, asegurando
así proteínas que entonces eran escasas. Debemos recordar que en esa época la
desnutrición en nuestro país era de más
del 19%[4]
de nuestros niños y niñas, comprometiendo no sólo sus vidas sino también su
desarrollo y capacidades futuras.
A no más de 2
meses de asumido el gobierno popular empieza a concretarse esta importante
promesa, pese a las dificultades que se fueron encontrando. La cantidad de leche que se producía en Chile
no alcanzaba para este enorme aumento del consumo, hubo que importar leche en
polvo e incentivar fuertemente la producción nacional. Se dio inicio, por otra
parte, a una serie de investigaciones para agregar cereales y otros
fortificantes para el consumo de los niños de mayor edad. Se profundiza así un
fecundo camino de colaboración entre la academia, tanto de químicos como
nutriólogos y los tomadores de decisión, lo cual permitió la formulación de
políticas públicas tanto sanitarias como intersectoriales. Así se fue
consolidando esta medida y “se implementó en el SNS un programa de
intervención nutricional, que incluye la distribución gratuita de leche en
polvo para cada niño menor de dos años de edad, y alimentos proteicos
infantiles para los niños entre 2 y 5 años de edad. El programa también incluye
la distribución de leche en polvo para las madres embarazadas y lactantes”[5]
Posteriormente, ya en el 2000, cuando la desnutrición infantil ya era menos del
3%, se agrega la Alimentación complementaria para los adultos mayores que lo
requirieran.
Después de 40
años se puede asegurar que esta política pública de Alimentación Complementaria,
que se inicia simbólicamente con el medio litro de leche, ha sido un éxito y ha
colaborado, junto a otras medidas, a la casi desaparición de la desnutrición,
la baja muy sustantiva de la mortalidad infantil y la mejora de muchos otros
indicadores sanitarios[6].
La inspiración
de Salvador Allende del medio litro de leche diario para asegurar su nutrición,
concretada ya en su breve Gobierno, ha dejado una huella de política pública
que perdura hasta hoy y ha salvado a muchos y muchas.
La medida 16 comprometió
la existencia de consultorios médicos en los barrios y fue la base de una
importante expansión del Servicio Nacional de Salud, llegando a las diferentes
comunidades. Es importante recalcar que Allende había sido un gran promotor y
artífice del Sistema Nacional de Salud en nuestro país y que por otra parte fue
un visionario respecto a la relevancia de los factores socioeconómicos en la
salud de la población[7]y
en la necesidad de prevenir las enfermedades. Para ello era necesario acercar
los servicios sanitarios allí donde la población vivía, a los barrios y tener
una poderosa organización sanitaria que permitiera la prevención de
enfermedades y el control de los niños, así como la distribución de la leche.
Esa es la Atención Primaria de Salud, vigente en nuestro país hasta hoy día.
La Organización Mundial de la Salud, sólo 8 años
después, en 1978 mediante la famosa Declaración de Alma Ata señala la
relevancia de la Atención Primaria para poder alcanzar la ansiada Salud para
todos en el año 2000. Habla de la atención primaria como “Representa el primer
nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema
nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar
donde residen y trabajan las
personas, y constituye el primer elemento de un
proceso permanente de asistencia sanitaria.[8]
Se inicia allí un camino en la salud del mundo por
desarrollar centros de salud en los barrios, con una importante función
preventiva, tal como Allende lo imaginó mucho antes, lo comprometió e intensificó
en Chile un proceso que ya venía desde la creación del Sistema Nacional de
Salud en 1952. Este proceso ha seguido su curso y la última Reforma el año 2005
declara que su base es la Atención Primaria de la Salud. Muchos de los éxitos
sanitarios de nuestro país se lo debemos a la fuerte organización del sistema
público de salud, basada en esa atención primaria, hoy de administración
municipal.
Breve fue el Gobierno del Presidente Allende,
profunda ha sido la huella en tantos campos. La salud de la que disfrutamos hoy
en nuestro país, con una alta expectativa de vida, una muy baja desnutrición y
baja mortalidad infantil y materna son conquistas de nuestro pueblo, de
nuestras políticas públicas, muchas de ellas nacidas, como hemos visto, del
Gobierno de la Unidad Popular.
[1] Datos básicos para la
discusión de políticas en educación, 1970-1988-, Flacso, CIDE, Cristián Cox y
Cecilia Jara.
[2] LAS POLITICAS EDUCACIONALES DE CHILE EN LAS
ULTIMAS DOS DECADAS DEL SIGLO XX, Cristián Cox, http://www.lapetus.uchile.cl/lapetus/archivos/1207141139Las_Politica_Educacionales.pdf, consultado en junio 2013.
[3] Informe Hacienda: Dirección de Presupuesto,
Ministerio de Hacienda. Osvaldo Ferreiro, Noviembre 2010. http://www.dipres.gob.cl/572/articles-86541_doc_pdf.pdf, consultado junio 2013
[4] Revista chilena de nutrición, versión On-line ISSN 0717-7518, Rev.
chil. nutr. v.30 supl.1 Santiago dic. 2003
http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182003030100002 ,
PREVENCIÓN DE LA DESNUTRICIÓN EN CHILE
EXPERIENCIA VIVIDA POR UN ACTOR Y ESPECTADOR, Fernando Monckeberg,
EXPERIENCIA VIVIDA POR UN ACTOR Y ESPECTADOR, Fernando Monckeberg,
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0717-75182003030100002&script=sci_arttext, consulta Junio 2013.
[5] Op. cit
[6] Revista chilena de nutrición, versión On-line ISSN 0717-7518, Rev.
chil. nutr. v.29 n.1 Santiago abr. 2002, EVOLUCION DE
LA NUTRICION Y ALIMENTACION EN CHILE EN EL SIGLO XX, http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-75182002000100008&script=sci_arttext&tlng=en, consulta junio 2013
[7] Realidad Médico-Social Chilena, Salvador Allende, 1939.
[8] Declaración de Alma Ata, 1978, http://www.promocion.salud.gob.mx/dgps/descargas1/promocion/1_declaracion_deALMA_ATA.pdf
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