A continuación encontrarás los votos aprobados en la Jornada Nacional de la Comisión de Salud del Partido Socialista realizada el 31 de agosto del 2013, para que sean socializados
Voto político 1
Salud como un derecho
Voto político 2
Un sistema de salud único, público y democrático
Voto político 3
Salud como política intersectorial
Voto político 4
Fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud
Voto político 5
Política Nacional para el desarrollo de los hospitales de baja complejidad en las provincias del país
Voto político 6
Participación y control ciudadano en salud y bienestar social
Blog de los socialistas del sector salud, qué piensan en iniciativas para el próximo gobierno y el futuro de Chile, te invitamos a escribir y opinar
sábado, 21 de septiembre de 2013
miércoles, 7 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
domingo, 4 de agosto de 2013
Vigencia y Legado de 3 medidas de salud de las “Primeras 40 medidas” del Gobierno del Presidente Allende.
Columna publicada en
el Desconcierto, n° 12 de julio del 2013,
Soledad
Barría
Junio
2013.
Tres medidas de
salud de las “Primeras 40 medidas” del Gobierno del Presidente Allende se
encuentran plenamente vigentes y han tenido continuidad desde que se iniciaran
en su gobierno. Estas tres primeras medidas de salud, relativas a la
alimentación de escolares, el acceso a leche para todos los niños y la
presencia de consultorios en los diferentes barrios, se suman a otras medidas
de bienestar social y económico como el acceso a agua potable, luz, vivienda,
empleo, que en conjunto apuntan a mejorar las condiciones de vida de los y las
chilenas y que tendrán una muy importante repercusión en los indicadores
sanitarios de nuestro país.
La medida número 14, pretendía
dar mejor alimentación para el niño, otorgando desayuno a los escolares de enseñanza básica y
almuerzo a aquellos niños que lo necesitaran. Esta función fue implementada y asumida por la
Junta de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB) que desde mediados de los 60
entregaba diversas ayudas económicas a los estudiantes, así como alimentación
en determinados casos. Durante el Gobierno de Allende se incrementan
fuertemente las raciones entregadas, buscando que cada niño pudiera estudiar en
mejores condiciones al acceder a alimentación. De acuerdo a una recopilación de
datos de Cox y Jara[1],
durante ese período se incrementaron las raciones de desayuno hasta 1,5
millones en el año 1972, cuando la matrícula en básica alcanzaba algo más de 2
millones de niños[2]. Durante la dictadura se redujeron
considerablemente llegando a menos de 500.000 raciones diarias en el año 1988.
Lo mismo sucedió con los almuerzos: el
año 1972 se entregaron más de 715.000 diarios y en 1988, pese al aumento de
matrícula en media, se disminuyeron a menos de 500.000.
Con la llegada
de la democracia en 1990, se reimpulsa esta importante política pública, se
incrementan fuertemente los recursos de alimentación de la Junaeb, los
beneficiarios de alimentación completa, incluyendo los períodos de vacaciones,
llegan prácticamente a los dos millones[3]
y se diversifican los servicios, desde la educación preescolar: 215.260
raciones el 2010, 1.249.014 en la
Básica, hasta las becas de alimentación universitaria.
El año 2002, el
programa Mundial de Alimentos (PMA), de Naciones Unidas, reconoce al Programa
de Alimentación Escolar como uno de los cinco mejores en el mundo y solicita a
Chile ser socio fundador de la Red Latinoamericana de Alimentación Escolar.
Esta Red comienza a operar en marzo del 2004.
Así, la adecuada
alimentación de los escolares chilenos, soñada por Allende y plasmada en la
medida 14 no sólo perdura hasta hoy en nuestro país sino hace escuela en muchos
otros países.
La medida número 15 quizás
ha sido una de las más emblemáticas del Gobierno del Presidente Allende: el medio litro de leche. La promesa
planteada establecía como derecho del niño y niña chilena el acceso a leche, asegurando
así proteínas que entonces eran escasas. Debemos recordar que en esa época la
desnutrición en nuestro país era de más
del 19%[4]
de nuestros niños y niñas, comprometiendo no sólo sus vidas sino también su
desarrollo y capacidades futuras.
A no más de 2
meses de asumido el gobierno popular empieza a concretarse esta importante
promesa, pese a las dificultades que se fueron encontrando. La cantidad de leche que se producía en Chile
no alcanzaba para este enorme aumento del consumo, hubo que importar leche en
polvo e incentivar fuertemente la producción nacional. Se dio inicio, por otra
parte, a una serie de investigaciones para agregar cereales y otros
fortificantes para el consumo de los niños de mayor edad. Se profundiza así un
fecundo camino de colaboración entre la academia, tanto de químicos como
nutriólogos y los tomadores de decisión, lo cual permitió la formulación de
políticas públicas tanto sanitarias como intersectoriales. Así se fue
consolidando esta medida y “se implementó en el SNS un programa de
intervención nutricional, que incluye la distribución gratuita de leche en
polvo para cada niño menor de dos años de edad, y alimentos proteicos
infantiles para los niños entre 2 y 5 años de edad. El programa también incluye
la distribución de leche en polvo para las madres embarazadas y lactantes”[5]
Posteriormente, ya en el 2000, cuando la desnutrición infantil ya era menos del
3%, se agrega la Alimentación complementaria para los adultos mayores que lo
requirieran.
Después de 40
años se puede asegurar que esta política pública de Alimentación Complementaria,
que se inicia simbólicamente con el medio litro de leche, ha sido un éxito y ha
colaborado, junto a otras medidas, a la casi desaparición de la desnutrición,
la baja muy sustantiva de la mortalidad infantil y la mejora de muchos otros
indicadores sanitarios[6].
La inspiración
de Salvador Allende del medio litro de leche diario para asegurar su nutrición,
concretada ya en su breve Gobierno, ha dejado una huella de política pública
que perdura hasta hoy y ha salvado a muchos y muchas.
La medida 16 comprometió
la existencia de consultorios médicos en los barrios y fue la base de una
importante expansión del Servicio Nacional de Salud, llegando a las diferentes
comunidades. Es importante recalcar que Allende había sido un gran promotor y
artífice del Sistema Nacional de Salud en nuestro país y que por otra parte fue
un visionario respecto a la relevancia de los factores socioeconómicos en la
salud de la población[7]y
en la necesidad de prevenir las enfermedades. Para ello era necesario acercar
los servicios sanitarios allí donde la población vivía, a los barrios y tener
una poderosa organización sanitaria que permitiera la prevención de
enfermedades y el control de los niños, así como la distribución de la leche.
Esa es la Atención Primaria de Salud, vigente en nuestro país hasta hoy día.
La Organización Mundial de la Salud, sólo 8 años
después, en 1978 mediante la famosa Declaración de Alma Ata señala la
relevancia de la Atención Primaria para poder alcanzar la ansiada Salud para
todos en el año 2000. Habla de la atención primaria como “Representa el primer
nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema
nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar
donde residen y trabajan las
personas, y constituye el primer elemento de un
proceso permanente de asistencia sanitaria.[8]
Se inicia allí un camino en la salud del mundo por
desarrollar centros de salud en los barrios, con una importante función
preventiva, tal como Allende lo imaginó mucho antes, lo comprometió e intensificó
en Chile un proceso que ya venía desde la creación del Sistema Nacional de
Salud en 1952. Este proceso ha seguido su curso y la última Reforma el año 2005
declara que su base es la Atención Primaria de la Salud. Muchos de los éxitos
sanitarios de nuestro país se lo debemos a la fuerte organización del sistema
público de salud, basada en esa atención primaria, hoy de administración
municipal.
Breve fue el Gobierno del Presidente Allende,
profunda ha sido la huella en tantos campos. La salud de la que disfrutamos hoy
en nuestro país, con una alta expectativa de vida, una muy baja desnutrición y
baja mortalidad infantil y materna son conquistas de nuestro pueblo, de
nuestras políticas públicas, muchas de ellas nacidas, como hemos visto, del
Gobierno de la Unidad Popular.
[1] Datos básicos para la
discusión de políticas en educación, 1970-1988-, Flacso, CIDE, Cristián Cox y
Cecilia Jara.
[2] LAS POLITICAS EDUCACIONALES DE CHILE EN LAS
ULTIMAS DOS DECADAS DEL SIGLO XX, Cristián Cox, http://www.lapetus.uchile.cl/lapetus/archivos/1207141139Las_Politica_Educacionales.pdf, consultado en junio 2013.
[3] Informe Hacienda: Dirección de Presupuesto,
Ministerio de Hacienda. Osvaldo Ferreiro, Noviembre 2010. http://www.dipres.gob.cl/572/articles-86541_doc_pdf.pdf, consultado junio 2013
[4] Revista chilena de nutrición, versión On-line ISSN 0717-7518, Rev.
chil. nutr. v.30 supl.1 Santiago dic. 2003
http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182003030100002 ,
PREVENCIÓN DE LA DESNUTRICIÓN EN CHILE
EXPERIENCIA VIVIDA POR UN ACTOR Y ESPECTADOR, Fernando Monckeberg,
EXPERIENCIA VIVIDA POR UN ACTOR Y ESPECTADOR, Fernando Monckeberg,
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0717-75182003030100002&script=sci_arttext, consulta Junio 2013.
[5] Op. cit
[6] Revista chilena de nutrición, versión On-line ISSN 0717-7518, Rev.
chil. nutr. v.29 n.1 Santiago abr. 2002, EVOLUCION DE
LA NUTRICION Y ALIMENTACION EN CHILE EN EL SIGLO XX, http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-75182002000100008&script=sci_arttext&tlng=en, consulta junio 2013
[7] Realidad Médico-Social Chilena, Salvador Allende, 1939.
[8] Declaración de Alma Ata, 1978, http://www.promocion.salud.gob.mx/dgps/descargas1/promocion/1_declaracion_deALMA_ATA.pdf
jueves, 25 de julio de 2013
Avanzando hacia un proyecto socialista en salud
Leyendo el libro El otro modelo: del orden neoliberal al régimen de lo público
(autores Atria, Larraín, Benavente, Couso, Joignant, 2013) me he encontrado con
una inteligente y amena sistematización de cosas que muchos venimos diciendo
desde hace varios años. Interesante aparece la insistencia en la valoración del
concepto de interés general, y la insinuación que la contradicción principal
del período podría ser entre intereses particulares y el interés general.
También gratifica leer la fundamentación que entregan los autores sobre la
importancia de los partidos políticos en democracia, y cómo estos están
llamados a articular, canalizar y expresar las demandas de los ciudadanos (el
“pueblo”) en una relación de complicidad con los movimientos sociales.
De tal modo que la creación de este blog Red socialista en salud se condice
perfectamente con el pensamiento crítico que expresan los autores del libro, y
particularmente con que la lucha por reivindicaciones sectoriales o específicas
finalmente debe encajar dentro de un cuestionamiento más global a la forma cómo
estamos organizados en sociedad. Red
socialista en salud pretende ser un espacio de difusión del pensamiento
socialista en temas de salud, entendiendo que este pensamiento se puede
manifestar en documentos finales, documentos en discusión y de borradores, en
columnas de opinión, en votos políticos, en fin, en una variedad de medios y maneras,
todos los cuales deben ser socializados con la ciudadanía más general. Qué
mejor manera de hacerlo que en un medio electrónico de acceso abierto y que
permite comentarios y discusión más colectiva.
En salud, los socialistas nos estamos
organizando en una comisión, como es de tradición hacerlo y en concordancia con
los estatutos del Partido Socialista de Chile. La comisión se reúne el primer
jueves de cada mes en la sede del Partido en Santiago (sin perjuicio de la que la
misma se replique en regiones y comunas). Es en esta instancia donde se acordó
crear este medio, pero con un nombre un poquito más convocador, y que pueda
estimular a todos los socialistas y cercanos al pensamiento socialista a
difundir en las redes sociales.
Queda
extendida, entonces, la invitación a escribir en este espacio.
Pero también queda extendida la invitación a
revisar críticamente los materiales que iremos publicando periódicamente y que
serán fundamentales para actualizar las posiciones socialistas en temas de
salud, y también para generar discusión en los frentes sociales y ciudadanos.
Pondremos aquí a disposición no sólo documentos, sino que también
presentaciones gráficas sobre aspectos puntuales que deseamos resaltar.
Y si bien este año estamos en una coyuntura
electoral importantísima, lo que estamos creando como construcción socialista
colectiva en la comisión, en este blog, y en otros espacios que vayan
paulatinamente naciendo, está pensado para proyectarnos en un horizonte de
mucho más largo aliento. Las grandes transformaciones pendientes en Chile, como
la superación del modelo neoliberal por otro modelo que refuerce la noción de
lo público, del bien común y del interés general, como dicen en El otro modelo, no será ni tarea fácil,
ni menos inmediata.
La formulación de un proyecto socialista para
salud, articulado con la demanda de cambio societario que reclama la gente, es
responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Aquí va nuestro esfuerzo en
esa dirección.
Vivienne C.
Bachelet
Médico-cirujano
Médico-cirujano
lunes, 22 de julio de 2013
Aportes para una nueva política de drogas de la nueva mayoría.
El fracaso de las políticas de
drogas es un fenómeno conocido que se ha logrado posicionar en la agenda global
a partir de las declaraciones de la Comisión
global de políticas de drogas (formada por los
ex presidentes Cardoso, Gaviria, Zedillo, entre otros); el llamado de la OEA a revisar las
políticas de drogas como fenómeno regional; la legalización del
mascado de hoja de coca en Bolivia, el llamado a despenalizar las drogas en
Guatemala, Colombia y Uruguay y el caso del “gigante prohibicionista” de los
EE.UU, que al día de hoy permite el consumo médico en 19 estados y el
recreacional en Washington y Colorado.
A nivel nacional, los cada vez
mayores movimientos sociales organizados en torno a la despenalización del
cultivo (Movimental, No mas presos por plantar); la posición del Colegio Médico de
Chile, en cuanto a avanzar en regular y estudiar las
alternativas médicas que ofrece la cannabis
sativa; los casos que la prensa ha ventilado en sus líneas, como los del Dr.
Milton Flores, el animador Félix Soumastre, el actor Ariel Mateluna, los
productores y animadores Manuel y Sergio Lagos han contribuido a posicionar el
tema en la agenda local.
Desde la convención única sobre
estupefacientes de 1961 el fenómeno social del consumo de drogas se ha
enfrentado políticamente desde la prohibición
en gran parte de las sociedades del
mundo, y es precisamente la radicalidad de esa política la que ha causado más
males que los que el consumo de las propias drogas ha producido.
Así, la guerra contra las drogas ha
dejado 90.000 muertos en México desde 2005; 20.000 en Colombia, miles de
desplazados viviendo en las calles de Bogotá, 80.000 encarcelados por ley
20.000 en Chile (2012) y 2/3 del total de las mujeres en prisión en Chile, lo
están por ley 20.000, fundamentalmente por microtráfico y un larguísimo etcétera.
En las poblaciones más pobres, precisamente se producen indeseables efectos de
violencia, robo y mercadeo sexual para conseguir algo de pasta, que involucra a
nuestros ciudadanos en oscuros y profundos recovecos de nuestra sociedad
enceguecida por el dogma de prohibir lo que no queremos ver.
Todos estos hechos constituyen
violaciones flagrantes a los derechos humanos de quienes, que por diversas
razones consumen o comercian con drogas en mercados negros y termina en
cárceles o programas de rehabilitación impuestos por los tribunales.
Por lo tanto, se hace necesario
cambiar el enfoque de la política, desde la mirada policial a otra centrada en
lo sanitario al momento diseñar políticas
públicas. En el escenario político local, se podría avanzar bastante si
nuestros presidenciables se pronunciaran seriamente sobre la necesidad de
modificar la política pública sobre el consumo y uso de drogas.
Entendámonos. Nadie desea que se
consuman drogas ni que se favorezcan ese tipo de hábitos. Pero una buena
política de drogas debiera plantearse como objetivo la disminución de los daños a nuestra población y no el
castigo a quienes consuman. Debiera combatir el narcotráfico y no castigar a
quienes mantienen economías de subsistencia con el tráfico menor. Debiera
preocuparse por la calidad de la sustancia que corre en la calle, para
minimizar los daños de quienes consumen. Esta es la base del modelo de
reducción de daños, siendo una alternativa al prohibicionismo, que posee destacadas
dimensiones en Portugal, República Checa, Holanda, España, Suiza, Dinamarca,
Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Jamaica e India.
Sin embargo, tímidamente nuestros
presidenciables se han pronunciado. Michelle Bachelet ha dicho que está
dispuesta a revisar la política de drogas, a cambiar de lista a la cannabis, y que
el autocultivo no está en el programa. Marco Enríquez ha planteado la reforma a la
política de drogas. Velasco y Gómez pese a que ya no compiten, se mostraron a favor de regular al menos el
consumo de cannabis. En el caso de la derecha,
Longueira alcanzó a negarse al debate y Allamand ambiguamente señaló que
“existe espacio para precisar esa legislación”.
Como sea, los cambios que se
esperarían para esto, debieran incluir al menos lo siguiente:
- No encarcelar personas por poseer, cultivar, portar o abastecerse con sustancias psicoactivas
2. Ofrecer
terapia solo a quienes la necesiten y no de manera masiva como se hace ahora.
- Permitir alguna opción de abastecimiento para el consumidor, ya sea el autocultivo, clubes de consumidores o estanco estatal.
- Asimismo, distinguir entre microtráfico y grandes traficantes, estudiando la proporcionalidad entre el delito y la pena.
- Entregar abundante información sanitaria, basada en evidencia científica, acerca de los reales efectos de estas sustancias (legales e ilegales) a la población, para favorecer la toma de decisiones informada.
Sergio Sánchez Bustos.
Médico Salubrista.
martes, 16 de julio de 2013
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